MOMENT OF GLORY
Vengo con un disco atípico, nada convencional, pero que refleja los magníficos resultados que se consiguen uniendo dos géneros en principio tan distantes como el Hard Rock y la música clásica. Es el turno de Moment Of Glory, de los inigualables Scorpions.
El disco salió en el 2000, y desde entonces hemos tenido oportunidad de escuchar otro disco de este gran grupo, aunque ni éste último ni el que va a ser objeto de crítica han obtenido el reconocimiento que merecen. Acoustica tal vez haya recibido más reconocimiento, pero pienso que Moment Of Glory es el mejor disco grabado por una banda de Rock / Metal y una orquesta sinfónica. Además no se han quedado cortos con la orquesta, porque la Filarmónica de Berlín es de las mejores del mundo.
Veamos la ficha técnica:
Klaus Meine (Voz)
Rudolf Schenker (Guitarra)
Matthias Jabs (Guitarra)
James Kottat (Batería)
Ken Taylor (Bajo)
Todo, naturalmente acompañado por una de las mejores orquestas del mundo, la Filarmónica de Berlín, y además contando con la colaboración de otros artistas, como son:
Lyn Liechty (Voz / 7)
Zucchero (Voz / 3)
Ray Wilson (Voz / 9)
Günther Becker (Sitar / 10)
Coro Gumpoldtskirchener Spatzen (Coral / 2)
Vince Pirillo, Kai Petersen, Michael Perfler (Coral / 2)
Susi Webb, Zoë Nicholas, Rita Campbell, Melanie Marshall (Voz Backing / 1,3,4,9,10)
Producido por los miembros de la banda y Christian Kolonovits.
Año de publicación: 2000
Y veamos los temas:
1.- Hurricane 2000 abre el disco con mucha fuerza. Un tema que en su momento ya tuvo mucha fama, por su pegadizo estribillo y su ritmo, duro, pero nada desagradable. Ahora el tema comienza con la Filarmónica, dando mucho color al tema. Se detiene un momento, entra la guitarra, y empiezan a tocar juntos. El resultado es impresionante. Por una parte tenemos la ejecución inigualable de la sección instrumental (no se espera menos), y por otra, todo el veneno de los Scorpions más cañeros. Una mezcla explosiva, muy lograda, pero con un "defecto" presente en todo el disco. Es arriesgado. A más de uno esto le puede parecer un crimen contra la música clásica, o una virguería fuera del Rock. Yo creo que es un acierto de pleno. Y esto no ha hecho más que empezar.
2.- Moment Of Glory me encanta. Es uno de esos temas lentos, a medio camino entre la melancolía y la alegría. El comienzo es duro, pero luego entra Klaus con un acompañamiento de acústica, sobre el tema, que a la vez es estribillo. La melodía es muy buena, aunque parece que no se adapta muy bien a la voz de Klaus, que va mejor con melodías más abiertas, y no tan continuas. De todas formas, está realmente bien. Además la letra tampoco debe ser perdida de vista. El estilo del tema es un poco raro. Ni sinfónico ni Hard Rock. Pero tampoco hace falta encajarlo en un estilo. El resultado es muy bueno. El defecto es que se vuelve bastante repetitivo. Lo mismo se repite un montón de veces, con la voz de Klaus mezclada por detrás en una variación del tema, a modo de acompañamiento. Y señalar que la letra y la música son obra de Klaus.
3.- Send Me An Angel es el remake de este espectacular tema, una de las mejores baladas de Scorpions. Pero aquí hay algo que no funciona. El principio es demasiado fuerte, y luego se suaviza mucho. Llega a ser más suave que el tema original. Y además aparece Zucchero, con su inconfundible voz. Lo malo es que encajaría mejor en un tema más Blues. El resultado está por debajo de la versión original, compuesta por Rudolf Schenker. Aunque por eso no deja de ser un gran tema. Aun así es uno de los temas que más han sonado de este disco.
4.- Winds Of Change es una obra maestra. Rivaliza con las mejores baladas de Scorpions, y con esta nueva versión el resultado es aún mejor. El principio es una demostración de lo que sabe hacer en la Filarmónica. Esto tendría que bastar para acallar tantas voces que ponen a S & M (de Metallica, para los rezagados) por las nubes. Si no es suficiente, vayamos a por el tema. El silbido inicial con la melodía ahora es un oboe, que da paso a Klaus. La grabación es nueva. Hay algunas diferencias, y la voz no es tan buena como en la versión original. Después del primer tema, aparece el emblemático silbido, y el acompañamiento orquestal sigue adelante. El tema en sí es realmente bueno. Trabajadísimo, y muy adictivo. Y ya el estribillo es de lo mejor. El resultado fue bueno en el tema original, pero ahora es incluso mejor. Ya no hablemos del intermedio vocal que deja paso al solo. Impresionante. Es el mismo solo, en interpretación nueva, menos armonizada, pero secundado por toda una filarmónica. El bajo que meten las trompas es increíble. Armonía perfecta. Y cadencia perfecta y repetición del estribillo por la orquesta. Una maravilla. Los arreglos orquestales quitan el hipo. El disco en general demuestra calidad, y mucha.
5.- Crossfire es un tema instrumental, arriesgado, más técnico que popular. El principio está compuesto por Solovej Sedoj. Si nadie dice lo contrario, nadie creería que seguimos escuchado un disco de Scorpions. Hasta que entran las guitarras eléctricas. Su sección es obra de Rudolf. Incontestable. Para los experimentados esto es una joya tallada. Para los principiantes es para quedarse con la boca abierta. Redobles de tambor anuncian la segunda parte del tema, el Crossfire auténtico. Rápido, frenético, salta de un registro a otro con gran facilidad. Cuando digo rápido no quiero decir que da toda la agilidad propia de una orquesta (que es muchísima), sino que el ritmo es muy ligero. Atención al bajo. Mantiene el tema a la perfección. Se nota mucho el cambio compositivo de la primera parte a la segunda. El nivel baja (antes era altísimo), y ahora simplemente es muy superior a la media. De todas formas esto último lo dice un aficionado a la música clásica...
6.- Deadly Sting Suite es otro tema instrumental, compuesto íntegramente por Rudolf. De nuevo muy rápido, con un efecto muy interesante, hasta que entran las guitarras, y se convierte en una demostración de fuerza bruta. La melodía es muy sucia, va destrozando las armonías, y se convierte en un tema de Rock en estado puro. Inesperada la fuerza que saca la orquesta. Un tema arriesgadísimo, pero que a mí me parece de los más relevantes del disco por la novedad que aporta.
7.- Here In My Heart es otra balada que brilla con ese tono característico de Scorpions. Lleva su sello. El tema es muy meloso, lento, y terriblemente melódico debido al acompañamiento orquestal. La verdad es que con la orquesta el tema parece otra cosa, y es de todo menos Rock. Aún así, no es ningún obstáculo para la calidad. Una gran balada, aunque no de las mejores, pero muy superior a otras que han sacado el reconocimiento de vaya usted a saber dónde (como November Rain, a la que no consigo encontrar la gracia). Este tema es para escucharlo relajado, disfrutándolo momento a momento.
8.- Still Loving You es un himno. Lo cierto es que la versión original era mejor (o a mí me gustaba más). Para empezar se nota que la voz de Klaus no es la misma, los años no pasan en balde. Y el ritmo va acelerado, debido a que el acompañamiento orquestal lo marca demasiado. Además, algunos detallazos como la entrada de guitarra después del primer tema se pierden. Ahora es el violín el que lo hace. Lástima que en un violín no esté la magia de una guitarra, porque la ejecución era realmente buena. Este tema me trae muchos recuerdos de cuando era pequeñajo, hace más de 15 años, cuando escuchaba estas canciones, y aunque no sabía de qué iba la vaina me encantaban.
9.- Big City Nights es la ración de fuerza que compensa los dos temas anteriores. Un tema muy trillado de la banda. Ahora le toca cantar a Ray Wilson, que quita el espíritu de Scorpions al tema, y lo deja en una buena muestra de Hard Rock, en vez de una muestra de Scorpions (la voz de Klaus es inconfundible). No me ilusiona demasiado el tema, después de haber escuchado algunas de las mejores baladas que se hayan escrito, y sobre todo después de aparcar a Klaus, un vocalista imprescindible que lleva más de 30 años voceando.
10.- Lady Starilight cierra el disco. El comienzo de sitar es muy raro. Más de uno se lleva las manos a la cabeza al oír esto. Luego pasa a un segundo plano, y acompaña al tema original. Y vamos escuchando una de las baladas más románticas de Scorpions, por la melodía y por la letra. Un tema que me gusta mucho, no sólo por su calidad, sino por las situaciones que recrea. Una balada de las que te ponen cara de buena persona de repente, un momento de dulzura en esta vida tan acelerada. El disco termina con este suave relax, con este soplo de tranquilidad. Impagable, inigualable, y si de mí dependiese, diría que casi perfecto. No llega a la perfección por el estribillo, un pelín más rápido de lo que debería. Por lo demás, perfecto.
En resumen este disco es el corazón del escorpión. El punto donde se encuentran sus mejores virtudes y juntas producen este magnífico resultado. Instrumentalmente es de los mejores discos que tengo, merece algo más que el calificativo de "rareza" que le ha sido injustamente entregado. Una obra maestra no reconocida. Se la recomiendo a cualquiera, sea cual sea la música que escucha habitualmente. La calidad es la misma para todo el mundo.
El disco salió en el 2000, y desde entonces hemos tenido oportunidad de escuchar otro disco de este gran grupo, aunque ni éste último ni el que va a ser objeto de crítica han obtenido el reconocimiento que merecen. Acoustica tal vez haya recibido más reconocimiento, pero pienso que Moment Of Glory es el mejor disco grabado por una banda de Rock / Metal y una orquesta sinfónica. Además no se han quedado cortos con la orquesta, porque la Filarmónica de Berlín es de las mejores del mundo.
Veamos la ficha técnica:
Klaus Meine (Voz)
Rudolf Schenker (Guitarra)
Matthias Jabs (Guitarra)
James Kottat (Batería)
Ken Taylor (Bajo)
Todo, naturalmente acompañado por una de las mejores orquestas del mundo, la Filarmónica de Berlín, y además contando con la colaboración de otros artistas, como son:
Lyn Liechty (Voz / 7)
Zucchero (Voz / 3)
Ray Wilson (Voz / 9)
Günther Becker (Sitar / 10)
Coro Gumpoldtskirchener Spatzen (Coral / 2)
Vince Pirillo, Kai Petersen, Michael Perfler (Coral / 2)
Susi Webb, Zoë Nicholas, Rita Campbell, Melanie Marshall (Voz Backing / 1,3,4,9,10)
Producido por los miembros de la banda y Christian Kolonovits.
Año de publicación: 2000
Y veamos los temas:
1.- Hurricane 2000 abre el disco con mucha fuerza. Un tema que en su momento ya tuvo mucha fama, por su pegadizo estribillo y su ritmo, duro, pero nada desagradable. Ahora el tema comienza con la Filarmónica, dando mucho color al tema. Se detiene un momento, entra la guitarra, y empiezan a tocar juntos. El resultado es impresionante. Por una parte tenemos la ejecución inigualable de la sección instrumental (no se espera menos), y por otra, todo el veneno de los Scorpions más cañeros. Una mezcla explosiva, muy lograda, pero con un "defecto" presente en todo el disco. Es arriesgado. A más de uno esto le puede parecer un crimen contra la música clásica, o una virguería fuera del Rock. Yo creo que es un acierto de pleno. Y esto no ha hecho más que empezar.
2.- Moment Of Glory me encanta. Es uno de esos temas lentos, a medio camino entre la melancolía y la alegría. El comienzo es duro, pero luego entra Klaus con un acompañamiento de acústica, sobre el tema, que a la vez es estribillo. La melodía es muy buena, aunque parece que no se adapta muy bien a la voz de Klaus, que va mejor con melodías más abiertas, y no tan continuas. De todas formas, está realmente bien. Además la letra tampoco debe ser perdida de vista. El estilo del tema es un poco raro. Ni sinfónico ni Hard Rock. Pero tampoco hace falta encajarlo en un estilo. El resultado es muy bueno. El defecto es que se vuelve bastante repetitivo. Lo mismo se repite un montón de veces, con la voz de Klaus mezclada por detrás en una variación del tema, a modo de acompañamiento. Y señalar que la letra y la música son obra de Klaus.
3.- Send Me An Angel es el remake de este espectacular tema, una de las mejores baladas de Scorpions. Pero aquí hay algo que no funciona. El principio es demasiado fuerte, y luego se suaviza mucho. Llega a ser más suave que el tema original. Y además aparece Zucchero, con su inconfundible voz. Lo malo es que encajaría mejor en un tema más Blues. El resultado está por debajo de la versión original, compuesta por Rudolf Schenker. Aunque por eso no deja de ser un gran tema. Aun así es uno de los temas que más han sonado de este disco.
4.- Winds Of Change es una obra maestra. Rivaliza con las mejores baladas de Scorpions, y con esta nueva versión el resultado es aún mejor. El principio es una demostración de lo que sabe hacer en la Filarmónica. Esto tendría que bastar para acallar tantas voces que ponen a S & M (de Metallica, para los rezagados) por las nubes. Si no es suficiente, vayamos a por el tema. El silbido inicial con la melodía ahora es un oboe, que da paso a Klaus. La grabación es nueva. Hay algunas diferencias, y la voz no es tan buena como en la versión original. Después del primer tema, aparece el emblemático silbido, y el acompañamiento orquestal sigue adelante. El tema en sí es realmente bueno. Trabajadísimo, y muy adictivo. Y ya el estribillo es de lo mejor. El resultado fue bueno en el tema original, pero ahora es incluso mejor. Ya no hablemos del intermedio vocal que deja paso al solo. Impresionante. Es el mismo solo, en interpretación nueva, menos armonizada, pero secundado por toda una filarmónica. El bajo que meten las trompas es increíble. Armonía perfecta. Y cadencia perfecta y repetición del estribillo por la orquesta. Una maravilla. Los arreglos orquestales quitan el hipo. El disco en general demuestra calidad, y mucha.
5.- Crossfire es un tema instrumental, arriesgado, más técnico que popular. El principio está compuesto por Solovej Sedoj. Si nadie dice lo contrario, nadie creería que seguimos escuchado un disco de Scorpions. Hasta que entran las guitarras eléctricas. Su sección es obra de Rudolf. Incontestable. Para los experimentados esto es una joya tallada. Para los principiantes es para quedarse con la boca abierta. Redobles de tambor anuncian la segunda parte del tema, el Crossfire auténtico. Rápido, frenético, salta de un registro a otro con gran facilidad. Cuando digo rápido no quiero decir que da toda la agilidad propia de una orquesta (que es muchísima), sino que el ritmo es muy ligero. Atención al bajo. Mantiene el tema a la perfección. Se nota mucho el cambio compositivo de la primera parte a la segunda. El nivel baja (antes era altísimo), y ahora simplemente es muy superior a la media. De todas formas esto último lo dice un aficionado a la música clásica...
6.- Deadly Sting Suite es otro tema instrumental, compuesto íntegramente por Rudolf. De nuevo muy rápido, con un efecto muy interesante, hasta que entran las guitarras, y se convierte en una demostración de fuerza bruta. La melodía es muy sucia, va destrozando las armonías, y se convierte en un tema de Rock en estado puro. Inesperada la fuerza que saca la orquesta. Un tema arriesgadísimo, pero que a mí me parece de los más relevantes del disco por la novedad que aporta.
7.- Here In My Heart es otra balada que brilla con ese tono característico de Scorpions. Lleva su sello. El tema es muy meloso, lento, y terriblemente melódico debido al acompañamiento orquestal. La verdad es que con la orquesta el tema parece otra cosa, y es de todo menos Rock. Aún así, no es ningún obstáculo para la calidad. Una gran balada, aunque no de las mejores, pero muy superior a otras que han sacado el reconocimiento de vaya usted a saber dónde (como November Rain, a la que no consigo encontrar la gracia). Este tema es para escucharlo relajado, disfrutándolo momento a momento.
8.- Still Loving You es un himno. Lo cierto es que la versión original era mejor (o a mí me gustaba más). Para empezar se nota que la voz de Klaus no es la misma, los años no pasan en balde. Y el ritmo va acelerado, debido a que el acompañamiento orquestal lo marca demasiado. Además, algunos detallazos como la entrada de guitarra después del primer tema se pierden. Ahora es el violín el que lo hace. Lástima que en un violín no esté la magia de una guitarra, porque la ejecución era realmente buena. Este tema me trae muchos recuerdos de cuando era pequeñajo, hace más de 15 años, cuando escuchaba estas canciones, y aunque no sabía de qué iba la vaina me encantaban.
9.- Big City Nights es la ración de fuerza que compensa los dos temas anteriores. Un tema muy trillado de la banda. Ahora le toca cantar a Ray Wilson, que quita el espíritu de Scorpions al tema, y lo deja en una buena muestra de Hard Rock, en vez de una muestra de Scorpions (la voz de Klaus es inconfundible). No me ilusiona demasiado el tema, después de haber escuchado algunas de las mejores baladas que se hayan escrito, y sobre todo después de aparcar a Klaus, un vocalista imprescindible que lleva más de 30 años voceando.
10.- Lady Starilight cierra el disco. El comienzo de sitar es muy raro. Más de uno se lleva las manos a la cabeza al oír esto. Luego pasa a un segundo plano, y acompaña al tema original. Y vamos escuchando una de las baladas más románticas de Scorpions, por la melodía y por la letra. Un tema que me gusta mucho, no sólo por su calidad, sino por las situaciones que recrea. Una balada de las que te ponen cara de buena persona de repente, un momento de dulzura en esta vida tan acelerada. El disco termina con este suave relax, con este soplo de tranquilidad. Impagable, inigualable, y si de mí dependiese, diría que casi perfecto. No llega a la perfección por el estribillo, un pelín más rápido de lo que debería. Por lo demás, perfecto.
En resumen este disco es el corazón del escorpión. El punto donde se encuentran sus mejores virtudes y juntas producen este magnífico resultado. Instrumentalmente es de los mejores discos que tengo, merece algo más que el calificativo de "rareza" que le ha sido injustamente entregado. Una obra maestra no reconocida. Se la recomiendo a cualquiera, sea cual sea la música que escucha habitualmente. La calidad es la misma para todo el mundo.

1 Comments:
Gran reseña amigo
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